Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

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Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático de la verdad en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«Cada d铆a, confi茅same mi ignorancia de Dios, dame conciencia de ser analfabeto. Un p谩rvulo de esencia de Dios es lo que soy»
- Beato Manuel Lozano Garrido -
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Confidencias de una Cama Misionera

Mensaje del beato Manuel Lozano Garrido 'Lolo' a hospitales y cl铆nicas.

Manuel Lozano Garrido
鈥淓nfermos Misioneros鈥. Mayo 1962, n掳59

LA LLEGADA

Bien venido. S铆, te esperaba. Desde que llegaste y has empezado a colocar las cosas en la mesita de noche, ya supe que nos entender铆amos. Llegar a un hospital es siempre una circunstancia de preocupaci贸n y de tristeza. Aqu铆 estoy yo, tu cama de enfermo, para ayudarte en estos momentos a dar sentido a tu vida, a aligerar tus preocupaciones y miedos, abri茅ndote un horizonte de esperanza.

COMO UNA FAMILIA

Ver谩s. Entre t煤 y yo habr谩 desde ahora una relaci贸n muy estrecha. Al fin te alejar谩s, pero el recuerdo de estos sucesos quedar谩 grabado siempre en tu memoria. Mucho antes de que vinieras a la sala, ya me llegaron tus noticias cuando la hermanita estuvo colocando las nuevas s谩banas. Ahora te recibo con la m谩s sincera cordialidad, porque s茅 que vienes sufriendo y m谩s a煤n sufrir谩s en estas fechas. Estoy aqu铆 para hacer tu dolor lo m谩s leve posible, y mi amistad, por tanto, te la ofrezco como una ayuda.

Es curioso: los dos nos compenetramos tanto en estos d铆as que al final me desgarrar谩 la separaci贸n. 聽Sucede siempre lo mismo. Antes que t煤, durmi贸 aqu铆 un hombre que padec铆a de unos tremendos dolores de nefritis. El sucedi贸 a un ni帽o al que tuvieron que operar de apendicitis y 茅ste a un viejo con hernia. Con anterioridad, estuvieron un muchacho con 煤lcera, otro con endocarditis y as铆 sucesivamente. Uno era conductor y trabajaba en una empresa de transportes de la ciudad. 聽Otro, estudiante de bachillerato, y hubo uno que vino de cierta aldea, donde se encargaba de las faenas del campo. Con distintas fisonom铆as y enfermedades, con diversas procedencias y ocupaciones, puedo decirte que un algo muy sincero y emocionado los uni贸 a todos aunque no se conocieran, como si formaran una sola familia. Me cabe la alegr铆a de saber que yo fui el lazo de uni贸n y estuve en esa fraternidad y en esos sentimientos fervorosos que vivieron todos en su d铆a. Voy al grano y te digo lo que de com煤n hubo entre aquellas criaturas: todos sufrieron en una cama.

IGUALES PERO DISTINTAS

M铆rame despacio y mira, tambi茅n, a las dem谩s camas de la sala. Como ver谩s somos todas id茅nticas, con el mismo metal, la misma forma, la misma pintura. Salimos juntas de la f谩brica, hicimos e1 mismo itinerario y aqu铆 estamos, a la vez, alineadas en esta inmensa habitaci贸n. Lo que a m铆 me da un sentido especial es que soy una Cama Misionera.

Una Cama Misionera es una distinci贸n que me honra a m铆 y a todos los que conmigo se relacionan. Desde que Cristo sufri贸, el dolor es santo y valioso, salvador y fecundo. La salvaci贸n que 脡l nos trajo es para todos los hombres y de todos los tiempos, pero tambi茅n nosotros tenemos que estar presentes en la ofrenda, como cuando se quiere hacer un regalo de boda a un compa帽ero y pagamos a escote la caja de cucharillas.

Aunque los m茅ritos de uno sean escasos, Cristo junta los suyos y a ver qui茅n puede decir que nuestro dolor no sea ya oro de catorce quilates.

Sobrellevar una prueba, o no rebelarse contra los sufrimientos del d铆a, supone un m茅rito del que Dios dispone para bien de otras criaturas de la tierra. No es de extra帽ar, porque todos los hombres estamos misteriosamente unidos para el bien y para el mal. Uno amasa y cuece el pan y los otros lo comemos. Explota una bomba de varios megatones y la radiactividad amenaza a todos los mortales.

L脕PIZ ROJO

En tu vida, hoy ha ocurrido una peripecia dolorosa. Dentro de cuatro d铆as, una semana o un mes, regresar谩s a casa con la hoja de curado en el bolsillo. Desde este momento te doy la enhorabuena. Sin embargo, tienes que pensar que cualquier dolor es un tesoro y el tuyo no se debe despilfarrar.

Con unos cuantos d铆as de hospital se puede ayudar a muchos que no te conocen. Soportando una fiebre, reteniendo una queja, sorbiendo medicinas y aceptando pacientemente todas las contrariedades, se puede lograr que alguien alcance la fe, dar nuevas energ铆as a un misionero, consolar a un triste, transformar este mundo... Aunque no veas esto, no por eso deja de ser real, como la existencia de Par铆s o de Estocolmo.

Esto es lo que vengo a recordarte como Cama Misionera. Muchos sufrieron en m铆, con amor y esperanza. Hoy el relevo est谩 en tus manos.

A脷PA

En realidad no es nada de extraordinario lo que tienes que hacer. Cuando te despiertes, procura dar sentido a tu vida de enfermo, aceptando el cupo de sufrimiento que la bondad y sabidur铆a de Dios ha destinado para ti. Notar谩s una inmensa alegr铆a.

Luego, cuando te lleguen los momentos dif铆ciles, te cerque el pesimismo o te oprima el dolor, levanta tus ojos al cielo y haz de ti mismo ofrenda generosa. Ahora y entonces puedes estar seguro de que todas las criaturas que te antecedieron y las que te suceder谩n est谩n presentes en tu oraci贸n y que toda esa entra帽able familia se arrodilla contigo a los pies de Dios, pidi茅ndole la salvaci贸n de todo el mundo. Nadie vive para s铆 s贸lo y nadie muere s贸lo para s铆. La soledad nada tiene que ver con una Cama Misionera.

驴Me conoces ya? 驴Te negar谩s a esta maravillosa aventura de ser misionero por unos d铆as? De una Cama Misionera puedes desentenderte f谩cilmente; bastar铆a con que no aceptaras el encargo, pero 驴ser谩s tan duro como para negarte a la compasi贸n cuando t煤 mismo est谩s viviendo unos d铆as de enfermedad? 隆Adelante, amigo!


  1. PENTECOST脡S: JORNADA DE LOS ENFERMOS POR LAS MISIONES
    La conquista del Mundo por el mensaje de Cristo es una conquista espiritual.
  2. PERO LAS VOLUNTADES SE MUEVEN Y SE GANAN POR CAUCES MISTERIOSOS
    He aqu铆 el criterio que nos da S. Pablo:
    芦Escogi贸 Dios lo que parece d茅bil en este mundo para confundir a lo que es fuerte y las cosas que para muchos no existen, para desbaratar las que son, al parecer, m谩s grandes禄 (I Cor. 1, 27-28.)
  3. EL MUNDO SE SALVA POR LA GENEROSIDAD DE LOS QUE SUFREN CON AMOR
    Si conoces a alguien que padezca una enfermedad de larga duraci贸n, no te cruces de brazos. PUEDE SER 脷TIL, santificando su dolor y viviendo el ideal apost贸lico de la Uni贸n de Enfermos Misioneros.
www.amigosdelolo.com, 21/08/2011