|
Joven: esta es tu hora.
Te lo digo yo que tengo en ti puesta mi esperanza.
Joven: esta es la coyuntura,
para que el navío de tu alma
ponga proa por las singladuras
que son rutas
de heroicas hazaña.
Joven:
entra en tu corazón y extiende las velas,
que te aguardan tierras por conquistar
y hay un espacio vacío que espera tu nombre.
Joven:
tu fe, el rápido golpeteo de tu vida de gracia
se tensa como nervio de ballesta de arquero,
para saltar hasta la diana de un corazón que no sabe de
Cristo.
Los
bancos vacíos de la capilla aguardan,
quietos,
el peso fuerte de tus rodillas.
Hazle a Cristo la señal
para que vierta sobre la noche del que no cree
la torrentera bravía de tu gracia.
Joven: la fe que
conseguiste sin esfuerzo,
es ruta sangrienta
para millones de almas que viven sedientas sin saberlo;
sentadas en el umbral con sombras de muerte.
No ignores más el tesoro de tu fe
y lánzate a rescatar
al gimiente entre harapos,
predestinado para ser tu hermano en el hogar inmortal
de los cielos.
Joven: esta es tu hora. Esta
es tu coyuntura,
de capitanes esforzados y valientes.
Te lo digo yo, que tengo, en ti puesta mi esperanza.
Manuel
Lozano Garrido
ORACION: (Para la devoción privada)
Oh Dios,
que abriste el tesoro inmenso de tu Amor a tu siervo Manuel
para que él, sumergido en el dolor desde su sillón de
ruedas, lo proyectase a los hermanos con su testimonio y
escritos, concédenos que le sepamos imitar en su aceptación
dócil y esperanza ilusionada, cuando el sufrimiento llame a
la puerta de nuestra vida, y en su generosidad plena y ardor
apostólico, cuando tratemos de darnos a los demás; dígnate
glorificar a tu siervo Manuel y concédeme por su intercesión
el favor que te pido....
Así
sea.
(En
conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII,
declaramos que en nada se pretende prevenir el juicio de la
Autoridad Eclesiástica, y que esta oración no tiene
finalidad alguna de culto publico)
|