Señor:
Pon en la frente de todos los que escriben, una proa que enfile el buen puerto que eres, y asegura a su nave un paisaje completo de obreros y operarios, estudiantes y madres, profesores y chicas.
El pan es vitalmente humano, Ulises aconsejaba dar a los soldados pan y vino, porque aquí están la fuerza y el valor. El milagro de la criatura, esa armonía del latido y la voz, la caricia y el ritmo, tienen en el trozo fermentado su frente representativa de energía.