Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundación Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«¡Ah, Amor, qué velado y que desnudo estás al mismo tiempo!»
- Beato Manuel Lozano Garrido -
Únete a los Amigos de Lolo en Facebook Únete a los Amigos de Lolo en Twitter
 

Premios Lolo de Periodismo Joven

Laura M. Otón, IX Premio Lolo de Periodismo Joven Irene Pozo Hernández, VIII Premio Lolo de Periodismo Joven José Beltrán Aragoneses, VII Premio Lolo de Periodismo Joven Cristina Sánchez Aguilar, VI Premio Lolo de Periodismo Joven Laura Daniele, V Premio Lolo de Periodismo Joven Samuel Gutiérrez, IV Premio Lolo de Periodismo Joven Pedro J. Rodríguez, III Premio Lolo de Periodismo Joven Pablo J. Ginés, II Premio Lolo de Periodismo Joven María Gómez Fernández, I Premio Lolo de Periodismo Joven
Segunda edición del libro inédito del beato Lolo

Preciosa anécdota sobre Lolo

Compartimos con todos vosotros, esta preciosa anécdota que Venancio Luis, nos remite a los Amigos de Lolo, a través de un email a D. Rafael Higueras.

Querido Rafael:

Hace unas horas, mi nieto Marcos, tercer hijo de mi hija, casada con un irlandés, ha hecho la Primera Comunión.

Anoche sus padres quisieron estar un rato especial con él y se lo llevaron a cenar fuera de casa. Estuvieron charlando mucho tiempo sobre lo que iba a suceder hoy.

En un momento le dijeron que Dios habla y que hay que estar muy atento a escuchar su voz a través de las cosas que nos suceden en la vida. Al llegar a ese punto Marcos les dijo que él ya había oído la voz y la cercanía de Dios en un momento. Le preguntaron cuál y cómo fue y les contestó que durante la Beatificación de Lolo (Recuerdas que estuvo toda la familia y recorrimos contigo los lugares de Lolo por la mañana). Que el sintió mucho a Dios cuando, estando lloviendo todo el día torrencialmente, cuando se inició la ceremonia de la beatificación y aparecieron los amigos de Lolo llevando a hombros su cuerpo, se abrieron las nubes del cielo y un rayo de luz iluminó todo el recinto hasta que se acabó ese momento.

¡Laus Deo!

Un abrazo

Venancio Luis Agudo, 12/05/2012